Cuando preparen esta receta en sus hogares, rememoren ese comedor sencillo, pero lleno de sabiduría, donde mi padre compartía su mesa con el Sr. Antonio - gasfitero del callejón de la esquina- o con el Sr. Manuel el carpintero y en escasas ocaciones con el Sr. Postigo, amigo y mecánico que mantenía sus autos para poder atravesar la ciudad y llegar al Hospital Bravo Chico, al alba para poder atender a sus pacientes.
Una buena noticia esta receta, no tiene arverjitas, en honor a Mario, que no pudo superar la fobia a la "vieja arverjita"; señora que se sentaba en un banquito en la cocina a recibir un plato de comida que mi mamá le ofrecía.
Con esta introducción rescatemos la receta, recordando que hacer Niños envueltos era el recurso de mi madre cuando la carne era un poco dura, así que pueden hacerla con cualquier tipo de carne modesta.
| Mi papi con dos personajes muy importantes |
8 "Bistecks"
Zanahoria en tiras largas
Vainitas
Tocino / una tira por Bisteck
1 Cebolla
3 a 4 Tomates pelados y cortados en cuadraditos chicos (sin pepas)
Hojas de laurel, hongos opcional
Pabilo para amarrar
Preparación
Estirar la carne y colocar una zanahoria, 2 a 3 vainitas y el tocino.
En una olla dorar la carne ya amarrada, retirar.
En esa misma olla, dorar la cebolla picada y los tomates, revolver hasta que los tomates se hayan desecho y tengan consistencia de una salsa.
Agregar la carne y si es necesario un poco de caldo.
Dejar cocinar lentamente, hasta que la carne esté blanda, depende de la calidad de la misma.
Servir acompañados de arroz.